El salario social: cómo combatir la exclusión social

El salario social: cómo combatir la exclusión social

Una de las consecuencias más graves y duraderas de la crisis económica reciente es el crecimiento de la desigualdad originada en la cronificación del desempleo, que ha afectado por lo general a colectivos sensibles (por ejemplo, mujeres, jóvenes sin formación, mayores de 45 años) que padecen de mayores dificultades para hallar oportunidades de empleo y sufren por ello la exclusión social.

Este proceso de expulsión del mercado laboral amenaza la capacidad de inserción de miles de personas en edad de trabajar y ha hecho recomendable, como consecuencia, la adopción de políticas de respuesta a cargo de los gobiernos autonómicos.

Estas medidas tienen, por un lado, más carácter social que laboral, al garantizar un ingreso mínimo a la persona que recibe los salarios fijados en las mismas. Por otro, se trata de herramientas vinculadas a procesos de formación y su percepción está limitada en el tiempo, con lo que se alejan del concepto de renta básica universal con carácter indefinido, que se percibiría por la condición de ciudadano.

Los requisitos que fijan los servicios autonómicos de empleo varían en función de la normativa de cada comunidad, así como los trámites y plazos en los que es resuelta una solicitud de cobro, lo cual es un lastre importante dada la situación frágil que padecen los solicitantes. También los requisitos varían, aunque es obligatorio ser residente en la comunidad autónoma que tramita el expediente.

Por otro lado, cada comunidad autónoma ha fijado su propio criterio respecto a la compatibilidad de este salario social con otras ayudas públicas de distinta naturaleza (vivienda, menores, discapacitados, por ejemplo), aunque como criterio general no se permite cobrar esta prestación cuando ya se están cobrando cantidades por superiores por otros conceptos.

Y, por supuesto, en todos los casos la ayuda está vinculada a la participación en los ciclos de formación fijados para ayudar el retorno del ciudadano al mercado laboral. A esto se le llama programa PAE (para mas informacion picna aquí). Esto tiene que ver con el carácter temporal de la ayuda, concebida como un rescate para ciudadanos en situación de particular fragilidad, pero enfocada (con mayor o menor éxito en la práctica) a la reinserción laboral del beneficiario.

En cuanto a la cantidad a percibir por esta clase de salarios sociales, tampoco hay una cantidad fija, pues este asunto entra dentro del marco de actuación de cada autonomía, sus políticas de empleo y, claro está, sus capacidades financieras. En cualquier caso la cantidad mensual a cobrar suele moverse en torno al 70 % del Salario Mínimo Interprofesional, fijado en 707,60 euros en 2017.

 

el salario social

La norma por autonomías

A grandes rasgos, la normativa de las comunidades autónomas sobre el salario social es la siguiente:

Se incluyen los enlaces para solicitar la ayuda dependiendo de la comunidad en la que residas:

Cataluña (Renta Mínima de Inserción)

Residencia de al menos dos años en Cataluña, para personas entre 25 y 65 años de edad sin medios económicos de subsistencia. Se percibe desde un mínimo de 105,93 hasta un máximo de 641,40 euros, en función del número de personas que forman la unidad familiar, durante doce meses prorrogables.

Aragón (Ingreso Aragonés de Inserción)

Un año de residencia como mínimo, para mayores de 18 años y se perciben entre 459 y 655 euros mensuales.

Comunidad de Madrid (Renta Mínima de Inserción)

Un año de residencia en la comunidad autónoma, para mayores de 25 años (excepcionalmente, también entre 18 y 25), con una cuantía que oscila entre 400 y 655 euros al mes de salario.

Andalucía (Ingreso Mínimo de Solidaridad)

Un año de residencia en Andalucía como mínimo para poder optar a un salario de entre 438 y 707 euros mensuales durante un plazo máximo de seis meses.

Comunidad Valenciana (Renta Garantizada de Ciudadanía)

Dos años de residencia, para mayores de 25 años y ofrece entre 380 y 620 euros mensuales.

Castilla-La Mancha (Ingreso Mínimo de Solidaridad)

Dos años de residencia como mínimo, para mayores de 25 años y se concede por seis meses prorrogables hasta dos años.

Región de Murcia (Renta Básica de Inserción)

Un año de residencia, para mayores de 25 años y se concede durante un año, aunque se revisa la situación del beneficiario a los seis meses.

País Vasco (Renta de Garantía de Ingresos)

Tres años de residencia en Euskadi, para mayores de 23 años, con un año de vigencia, aunque se puede solicitar de nuevo; el aporte oscila entre 682 y 969 euros mensuales.

La Rioja (Ingreso Mínimo de Inserción)

Un año de residencia, para mayores de 25 años oscila en torno a 400 euros mensuales durante dos años.

Galicia (Renta de Inclusión Social)

Seis meses de residencia, para mayores de 25 años, con un aporte de entre 400 y 718 euros al mes.

Asturias (Salario Social Básico)

Dos años de residencia en Asturias como mínimo, para mayores de 25 años y se percibe un mínimo de 440 euros al mes.

Castilla y León (Renta Garantizada de Ciudadanía)

Un año de residencia en la comunidad autónoma, para mayores de 25 años con un importe de entre 400 y 600 euros mensuales.

Islas Baleares (Renta Mínima de Inserción)

Tres años de residencia como mínimo para un importe entre 430 y 776 euros mensuales.

Extremadura (Renta Básica Extremeña de Inserción)

Un año de residencia, para mayores de 25 años, con un mínimo de 420 euros mensuales durante un año.

Canarias (Prestación Canaria de Inserción)

Un año de residencia en Canarias como mínimo, para mayores de 25 años, se percibe durante un mínimo de seis meses prorrogables hasta dos años y el importe es de 470 euros mensuales como mínimo.

Cantabria (Renta Social Básica)

Un año de residencia, para mayores de 23 años con un mínimo de 420 euros mensuales.

Navarra (Renta de Inclusión Social)

Dos años de residencia en la comunidad autónoma, para mayores de 24 años, es la más generosa en las cantidades a percibir, entre 600 y 1200 euros al mes.

Ceuta (Ingreso Mínimo de Inserción Social)

Para mayores de 25 años con uno o dos años de residencia (según casos) y se concede por espacio de un año, prorrogable.

Melilla (Ingreso Melillense de Integración):

Tres años de residencia en la ciudad autónoma, para mayores de 25 años, donde se perciben entre 420 y 707 euros durante dos años como máximo.

Como vemos, con denominaciones diferentes, las comunidades autónomas han regulado diferentes mecanismos de apoyo a estos colectivos, para ayudarles a mejorar sus capacidades y, al mismo tiempo, evitar la exclusión social por ausencia de ingresos.

Deja tu Mensaje