La declaración de la renta IRPF 2017: guía para un trámite correcto

La declaración de la renta IRPF 2017: guía para un trámite correcto

Hay una fecha que, cuando hablamos de impuestos, es preciso incorporar al calendario: el 30 de junio. Es la fecha límite para presentar la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondiente al ejercicio fiscal de 2017. Para entendernos, la conocida (y temida) declaración de la renta IRPF 2017.

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El plazo para la declaración empezó el 5 de abril para aquellos contribuyentes que optaron por la cada año más frecuente tramitación telemática, mientras que el periodo se abrió el 11 del mismo mes para quienes optaron por la vía presencial. Hablamos, por tanto, de casi dos meses para resolver este trámite anual, que actualiza nuestra contribución en función de la renta obtenida y la ya pagada a través de las retenciones mensuales de Hacienda. Hay, por tanto, unas cuantas cosas que es preciso saber sobre la declaración de la renta IRPF 2017.

Expectativas diferentes

Es por esto que la declaración del IRPF ofrece una lectura muy distinta en función de las expectativas del contribuyente. Para algunos, alumbra la expectativa de una devolución muy oportuna en fechas previas al verano (aunque Hacienda dispone, por ley, de todo el año en ejercicio para pagar sin acumular intereses de demora).

En la situación opuesta se encuentran los declarantes que han de complementar las cantidades retenidas con un nuevo pago, que puede realizarse de una sola vez o fraccionado. El matiz es importante, ya que aquellos que quieran recurrir al fraccionamiento (a veces no hay otro remedio) tienen, de plazo, hasta el 26 de junio, de modo que han de acelerar a la hora de presentar su declaración.

Información didáctica

Hay que reconocer que la Administración tributaria se ha esforzado por acercar los trámites a sus destinatarios, aquellos ciudadanos cuyo nivel de ingresos hace necesaria la declaración de IRPF. De ahí la elaboración de contenidos telemáticos que intentan ayudar al ciudadano en el laberinto burocrático al que se asocia a la Agencia Tributaria. Estos contenidos son tanto tutoriales en formato de vídeo y con un manual completo descargable como todos los contenidos concebidos para este fin en la página web de Hacienda (en particular, el apartado dedicado específicamente a la campaña de la renta 2016).

Quién está obligado

Por cierto, ¿quién está obligado a declarar el IRPF? Todo trabajador que haya percibido unos ingresos anuales superiores a 22.000 euros o 12.000 (en el caso de que hayan sido abonados por más de un pagador), así como cuando los ingresos vienen derivados del pago de la pensión compensatoria por un excónyuge para el mantenimiento de los hijos a cargo del perceptor de dichos rendimientos.

Hay que aclarar que se trata de los umbrales sobre los cuales la declaración es obligatoria, pero el trámite se puede realizar también cuando los ingresos anuales están por debajo de dichas cifras.

Cómo presentar la declaración de la renta IRPF 2017

A la hora de resolver el trámite del IRPF, hay una casuística muy diversa. Un porcentaje elevado de contribuyentes tiene los conocimientos y el oficio suficientes para resolver su propia declaración y la de sus personas cercanas. En otro caso frecuente, la ayuda de un asesor profesional se encarga del trámite y de la correspondiente liquidación, por lo general, telemática.

Sin embargo, son aún una mayoría los ciudadanos que recurren al auxilio de los servicios que presta la Administración, tanto estatal como autonómica, para resolver los trámites de modo adecuado.

Para estos casos, el plazo de este año ha sido fijado entre el 4 de mayo y 29 de junio, siempre a través de cita previa, ya que la demanda es, como hemos señalado, muy elevada.

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La cita previa puede ser solicitada por Internet en la web de la Agencia Tributaria y también se puede recurrir a la solicitud telefónica, a través de los números 901223344 y 915530071.

Esta opción, la telefónica, también es viable para un método menos conocido de presentar la declaración, la asistencia telefónica a cargo de personal de la Agencia Tributaria, que, mediante petición previa, colabora con el contribuyente para formalizar el trámite. El horario de este servicio funciona de 9 a 19 horas del lunes al viernes.

La declaración con ayuda telefónica queda limitada a modalidades concretas del IRPF 2017. Las siguientes: “Rendimientos del trabajo, capital mobiliario, imputación de rentas inmobiliarias, atribución de rentas por capital mobiliario e inmobiliario y ganancias patrimoniales de transmisiones de participaciones de instituciones de inversión colectiva con excepciones, así como las no derivadas de transmisiones vinculadas a actividades económicas”. Las variantes más frecuentes para el contribuyente están incluidas.

Adiós, PADRE; hola, Renta Web

La declaración de la renta IRPF 2017 supone la despedida de un acompañante habitual de los contribuyentes españoles: el programa PADRE. Descargado por millones de ciudadanos cada año, este método patentado por la Agencia Tributaria ya había quedado un tanto obsoleto, por lo que ha sido sustituido.

Su heredero ha sido bautizado como Renta Web, más fácil de manejar, aunque solamente sea así debido a que no es un programa que haya que descargar. Como novedad, Renta Web permite al contribuyente modificar los datos de su autoliquidación en el caso de que haya detectado en plazo su incorrección o insuficiencia. Lógicamente, cambiar los datos supone variar el resultado final de la declaración, así que se trata de una novedad de calado.

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Tal y como ocurre en otros muchos trámites telemáticos de hoy en día, el mejor modo de acceder a Renta Web es mediante el DNI electrónico, que certifica la identidad del ciudadano a través de su correspondiente firma digital. Ninguna novedad, por ese lado.

Para aquellos ciudadanos que aún no disponen de la versión digital de su Documento Nacional de Identidad, también hay soluciones; aunque, en este caso, precedidas de algunos trámites previos. Se trata de la Cl@ve Pin (hay que registrarse en la web de la Agencia Tributaria) o el llamado Sistema RENO, al que se accede por teléfono (en el número 90112124) y que nos asigna un número para acceder a Renta Web y, desde ahí, hacer la declaración.

El borrador de la renta IRPF 2017

¿La Agencia Tributaria dispone de nuestros datos? Por supuesto que los tiene. De ahí que sea capaz de producir un documento inicial a modo de simulación previa a una eventual declaración final. Por eso, la primera noticia que tenemos todos los años es el borrador elaborado por Hacienda, que es remitido por correo ordinario.

El borrador contiene todos los datos de los que dispone la Agencia Tributaria. Datos sobre ingresos, retenciones, desgravaciones aplicadas y demás, siempre de acuerdo a la información en su poder, que puede ser completa o no. Hacienda ofrece al contribuyente la opción de incorporar otros elementos que influyen en la liquidación fiscal, como, por ejemplo, otras desgravaciones.

En cualquier caso, para gozar del derecho de solicitar el borrador de la declaración, el contribuyente debe estar incluido en al menos una de las categorías siguientes, siempre en función del origen de las rentas obtenidas:

  • Rentas del trabajo, incluidas, entre otras, las pensiones y los haberes pasivos; así como, en su caso, las pensiones compensatorias recibidas del cónyuge.
  • Rentas del capital mobiliario sujetas a retención o ingreso a cuenta, como, por ejemplo, los intereses de cuentas y depósitos bancarios o los dividendos de acciones.
  • Pérdidas patrimoniales derivadas de la transmisión o del reembolso a título oneroso de acciones o participaciones representativas del capital o patrimonio de las instituciones de inversión colectiva.
  • Rentas del capital mobiliario derivadas de Letras del Tesoro.
  • Ganancias patrimoniales sometidas a retención o ingreso a cuenta, la renta básica de emancipación, así como las subvenciones para la adquisición de vivienda habitual y demás subvenciones, salvo las que tengan la consideración de rendimientos de actividades económicas.
  • Imputación de rentas inmobiliarias siempre que procedan, como máximo, de ocho inmuebles
  • Rendimientos de capital mobiliario e inmobiliario obtenidos por entidades en régimen de atribución de rentas, cuando estos hayan sido atribuidos a los socios, herederos, comuneros o partícipes

Hay que insistir en una cuestión: el borrador es un elemento esencial de la declaración, pero no es la declaración. El contribuyente lo recibe por correo durante el plazo válido para ello (ya se sabe, mayo y junio) o, en su defecto, puede solicitarlo a través de Renta Web. Como paso final, podrá confirmar, corregir o ampliar sus datos (con incidencia final en la liquidación), también a través de la web, presencialmente o por teléfono.

No podemos obviar que el borrador puede contener errores, básicamente, debidos a la falta de información de Hacienda sobre determinados rendimientos, supuestos con derecho a desgravación y demás, de modo que estamos ante una propuesta de declaración.

Pensemos, como ejemplo, en circunstancias personales, como el estado civil, las pensiones alimentarias a menores, las aportaciones a entidades sin ánimo de lucro o colegios profesionales y otros aspectos sobre los cuales el contribuyente debe estar muy atento.

Sobre el resultado final de la liquidación, no podemos obviar la incidencia de aquellas desgravaciones que a veces pasan desapercibidas para el contribuyente poco ducho en materias fiscales. Entre ellas, destacan las deducciones fijadas por las Comunidades Autónomas en el ejercicio de sus competencias sobre el tramo que les corresponde, así como las ayudas al alquiler, donaciones varias o aportaciones a planes de pensiones.

La liquidación, el paso final

Finalmente, llega el momento de presentar la declaración y su aspecto más relevante, la liquidación. Se trata de ese umbral que nos señala si hemos cumplido nuestras obligaciones con Hacienda o, por el contrario, tenemos que pagar alguna cantidad más por haber percibido ingresos elevados sin la retención acorde con el tipo medio aplicable. Esa es la factura que nos tocaría pagar.

Cuando la declaración de IRPF 2017 sale a pagar, hay dos modos de afrontar el trago: de una sola vez o mediante el pago fraccionado, o sea, en dos veces. En el primer caso, el pago se producirá, como muy tarde, el 30 de junio y se puede realizar por domiciliación bancaria o procediendo al abono directamente a través de una entidad financiera o un cajero automático.

Los plazos del pago fraccionado son los siguientes: 30 de junio para el 60 % de la liquidación final y 30 de noviembre para el 40 % restante. Plazos que es preciso cumplir para no incurrir en demora, un retraso cuya consecuencia es conocida y temida: los intereses.

Si sale a devolver

Pero también puede ocurrir que la declaración obtenga como resultado el derecho del contribuyente a percibir las cantidades que abonó de más con las retenciones de sus ingresos en 2016. Es este un estímulo para presentar la declaración en las primeras semanas del plazo y son frecuentes los anuncios de la Agencia Tributaria sobre las cantidades ya devueltas, incluso, durante el plazo fijado para la presentación. Con esta clase de informaciones Hacienda anima al ciudadano a resolver con prontitud todos los trámites.

Claro que, en este caso, se trata casi siempre de aquellas declaraciones de menor complejidad. Las fáciles de resolver y, por tanto, de pagar. No olvidemos que Hacienda dispone de todo el año para abonar la devolución sin incurrir, a su vez, en demora. Lo normal es abonar con mucha celeridad, en pocas semanas, las devoluciones de escasa cuantía; mientras que el plazo se alarga, en el caso de las devoluciones superiores a 3.000 euros, de mayor complejidad.

En cualquier caso, también es Renta Web el camino para conocer el estado de un expediente concreto a efectos de conocer o al menos aventurar cuándo se percibirá dicha devolución.

¿Cuál es la diferencia entre hacer bien o mal la declaración? Es un asunto muy relevante. Para empezar, si el error ha derivado en un cobro indebido o pago menor al correcto por parte del contribuyente, estamos en la antesala de una declaración complementaria que, por iniciativa del propio ciudadano o de la Agencia Tributaria, se encargará de corregir dichos errores.

En el caso contrario, es decir, un error en la declaración del que se deriva un beneficio indebido para la Administración tributaria, entonces el ciudadano deberá promover por escrito un expediente de ingresos indebidos. Un trámite que, francamente, es preferible ahorrarse y nos lleva al argumento del principio: es muy importante resolver adecuadamente el trámite de la declaración de la renta, ya que hacer las cosas incorrectamente nos puede costar dinero.

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