Siete medidas clave de la Nueva Ley de Autónomos

Siete medidas clave de la Nueva Ley de Autónomos

Ya queda menos para la entrada en vigor de la nueva ley de autónomos, que debe estar plenamente operativa en el otoño de este año o, como muy tarde, en el inicio de 2018. Su aprobación por unanimidad en el Congreso de los Diputados hace presumir un paso rápido por el Senado antes de regresar a la Cámara Baja para su aprobación definitiva. Estamos, pues, en el final del camino.

La nueva regulación del trabajo autónomo ha concitado grandes expectativas entre el colectivo de trabajadores por cuenta propia, a menudo considerados, y no sin razón, como los patitos feos del mercado laboral español, por su situación de desventaja en la protección social respecto a los empleados por cuenta ajena. Hablamos, según los últimos datos oficiales, de tres millones y medio de autónomos, cantidad que además no para de crecer.

Las medidas contenidas en la ley buscan favorecer el trabajo por cuenta propia como alternativa real a un mercado laboral que ha sufrido fuertes contracciones tras la crisis económica de la última década. Una de las consecuencias de este hecho ha sido el paso de una cantidad importante de profesionales al ámbito del trabajo autónomo, como consecuencia de los despidos en las empresas.

Las demandas habituales de este extenso colectivo pasan por lo general por la existencia de losas (tributarias, de seguridad social, de facturación) que obstaculizan el desempeño de su actividad en términos viables. Es lo que trata de combatir la nueva ley, la disparidad entre las condiciones de un autónomo respecto a un contratado.

nueva ley de autónomos

 

1. Tarifa plana

La tarifa plana de 50 euros en la cotización a la Seguridad Social vigente desde 2013 (y mejorada en 2015) verá ampliado su plazo de vigencia desde seis meses a un año, al objeto de incentivar el trabajo por cuenta propia como alternativa para el profesional.

Hay que tener en cuenta que la cotización mínima de un autónomo asciende a 275 euros mensuales según la última actualización. Sin duda se trata de una cantidad importante para aquellos profesionales que inician su camino en el trabajo por cuenta propia.

Por otro lado, hay otra ventaja añadida para aquellos autónomos que dejaron de serlo y pretenden volver a este sector de actividad. Para ellos el periodo de carencia en el cual no pueden acogerse a la tarifa plana de 50 euros mensuales desciende de cinco años a dos.

Las mujeres también se verán beneficiadas por esta opción que abarata los costes del trabajo por cuenta propia. Lo será a través de la tarifa plana para las profesionales autónomas que retomen su actividad tras disfrutar de su permiso legal por maternidad.
 

2. Bonificaciones y ayudas

Con la nueva ley viene otra medida de marcado carácter social. La bonificación en la cuota mensual de cotización a la Seguridad Social ascenderá al cien por cien durante un año cuando el profesional autónomo acredite estar al cuidado de menores o dependientes.

Para muchos autónomos, el propio domicilio es su lugar de trabajo. Para este extenso colectivo de profesionales será posible deducir el 20 % de los gastos en los que incurren por los suministros habituales de una vivienda: gas, electricidad, agua y telefonía.

Una deducción particularmente interesante es la que afecta a los gastos por manutención y dietas, que asciende a un máximo de 26,67 euros al día (48,08 euros si el gasto se produce en el extranjero). Pero hay que acreditar este hecho por medios telemáticos, para evitar que la deducción derive en fraude.

 

3. Bases de cotización

Uno de los aspectos fundamentales a considerar por cualquier trabajador autónomo es el cálculo de sus bases de cotización (es decir, de sus ingresos previstos), pues las mismas determinan la cantidad de su aportación mensual a la Seguridad Social.

En la actualidad los profesionales por cuenta propia pueden cambiar su base de cotización dos veces en el mismo año, para adaptar de este modo la cuota que pagan a sus ingresos reales. Con la nueva norma, podrán hacerlo hasta en cuatro ocasiones cada año, una medida a favor de la flexibilidad característica del trabajo autónomo, pero en este caso a favor del trabajador y no al revés.

 

ley autonomos

4. Darse de alta y de baja

En relación con lo anterior, con la nueva ley de autónomos los profesionales también verán ampliado el margen para darse de alta y de baja en el régimen de trabajadores por cuenta propia. La regulación de este aspecto busca terminar con la inseguridad de la regulación actual, generadora de no pocos inconvenientes.

En la norma pendiente de entrada en vigor queda claro que los autónomos podrán darse de baja y de alta en la Seguridad Social hasta tres veces cada año, al objeto de adaptar sus cargas sociales al periodo en el que desempeñen efectivamente su actividad.

Hay que añadir, en este sentido, una novedad muy relevante y favorecedora, por otra parte cargada de lógica: en el caso de que se produzca el alta en la Seguridad Social con un mes ya empezado solo se deberá abonar la cotización por los días efectivos de alta, y no por el mes completo, como señala la normativa actual.

 

5. Autónomos jubilados

Con la nueva norma sobre trabajo por cuenta propia, los jubilados no estarán obligados a abandonar la actividad que desempeñaron durante décadas. Al contrario, la ley establece la compatibilidad del cobro de la totalidad de la pensión por jubilación con el desempeño de la actividad por cuenta propia. Y sin límite temporal.

No obstante, es preciso matizar que no se trata de un derecho absoluto que se pueda ejercer de forma totalmente libre. Se establece una cláusula por la cual el autónomo jubilado podrá mantener su actividad si al mismo tiempo mantiene a un empleado por cuenta ajena como mínimo.

Se trata, pues, de una medida pensada para el mantenimiento de la actividad (por ejemplo, un despacho profesional o un pequeño comercio) cuando su propietario alcanza la jubilación, porque hace viable la compatibilidad entre ambos regímenes. Bueno para el jubilado y también para quienes han sido sus empleados.

 

6. Cálculo y abono de cuotas

Con la nueva ley se fijan criterios para adaptar el trabajo autónomo al contexto de la economía, evitando algunas rigideces actuales. En la actualidad, el criterio para el cálculo de las cotizaciones está condicionado por la subida del Salario Mínimo Interprofesional (bases y tipo de cotización 2017), pero con la entrada en vigor de la nueva norma la cantidad a abonar por los cotizantes quedará fijada en los Presupuestos Generales del Estado tras consulta preceptiva con las asociaciones de autónomos.

Ya se sabe que el impago de las cuotas a la Seguridad Social, es decir, el incumplimiento de sus obligaciones sociales por el profesional liberal, conlleva una sanción administrativa con contenido económico. Pues bien, la penalización por incumplimiento en el primer mes se verá reducida de un 20 % a un 10 %.

Otra medida favorecedora tiene que ver con los trabajadores en situación de pluriactividad, por ejemplo aquellos que hacen compatible un trabajo por cuenta ajena con el desempeño de tareas como autónomos paras las cuales se han dado de alta como tales.

Dado que estos trabajadores abonan mensualmente una cotización excesiva, al hacerlo por conceptos diferentes, en la actualidad tienen la oportunidad de solicitar la devolución de las cantidades pagadas de más. Pero con la nueva ley será cometido de la Seguridad Social devolver de oficio estas cotizaciones excesivas, con lo cual el trabajador por cuenta propia se ahorra este trámite.

 

7. Otras medidas sociales

En la actualidad, los trabajadores autónomos no tienen reconocido como accidente laboral aquel que se produce cuando se encuentran de camino hacia el puesto de trabajo. Este hecho marca una diferencia fundamental respecto a los empleados por cuenta propia.

La nueva ley corrige esta circunstancia y recoge la figura del siniestro in itinere como accidente laboral en todos sus términos. Esto es clave para cobrar la prestación por baja laboral, que asciende al 75 % sobre la base de cotización cuando se produce accidente laboral, y solo un 60 % si se trata de enfermedad común.

Otras medidas de la nueva norma, también de carácter social, tienen que ver con el empleo por cuenta propia y las situaciones de discapacidad. Así, se mejora la situación de los autónomos que padecen discapacidad, con una rebaja de la cuota a la Seguridad Social del 80 % durante el primer año de ejercicio de la actividad, y del 50 % durante los cuatro años siguientes. Por otro lado, se permite que los trabajadores autónomos contraten a sus hijos que se encuentren en situación de discapacidad.

 

Conclusión

Como resultado de los aspectos que hemos comentado, la pretensión de la nueva ley sobre el trabajo por cuenta propia busca reforzar la seguridad laboral de los ciudadanos que, bien por decisión propia, bien por necesidades del mercado, tienen en el trabajo autónomo su fuente de ingresos.

Esta apuesta por el trabajo autónomo concita a su vez un elevado acuerdo en la sociedad española, de modo que la normativa a punto de entrar en vigor ha sido bien acogida por los sectores profesionales vinculados al trabajo por cuenta propia. Los tres millones y medio de autónomos registrados en España tienen ahora la última palabra.

Deja tu Mensaje