Tipos de contrato de trabajo en España: todas sus modalidades

Tipos de contrato de trabajo en España: todas sus modalidades

Los tipos de contrato de trabajo en España son tantos y tan variados que a la mayoría de las personas les cuesta saber cuántos tipos existen y en qué se diferencian. Para explicarlo de una manera clara y concisa en este post, se abordarán uno a uno todos los tipos de contratos y se desarrollarán sus características.

Video tutorial sobre los tipos de contrato de trabajo:

Los contratos formativos

Existen dos tipos de contratos formativos:

El contrato en prácticas

Dirigidos a aquellas personas que poseen un título universitario, de formación profesional de grado medio o grado superior, títulos reconocidos como equivalentes, o un certificado de profesionalidad.

Se puede utilizar en los 5 años siguientes al término de dichos estudios, o 7 años en caso de tratarse de un trabajador con discapacidad.

El trabajo en prácticas está pensado para que los estudiantes adquieran una serie de habilidades y, por ello, el puesto de trabajo debe posibilitarlo.

Su duración mínima será de 6 meses y la máxima de 2 años. A estos efectos, las situaciones de incapacidad temporal como la maternidad, la adopción o el acogimiento, interrumpirán el contrato.

No se podrá contratar en prácticas al mismo trabajador, en la misma o en distinta empresa, más de 2 años por la misma titulación, ni tampoco en el mismo puesto de trabajo, ni en la misma empresa aunque sea por titulación distinta. Importante señalar que los títulos de grado, máster y doctorado de los estudios universitarios no se consideran la misma titulación.

Salvo que en convenio colectivo se dicte cosa distinta, para los titulados de grado medio o con certificado de profesionalidad de nivel 1 o 2, el periodo de prueba no superará el mes. Para los titulados de grado superior o con certificado de profesionalidad de nivel 3, no superará los dos meses.

Será el convenio colectivo el que fije la retribución del trabajador en prácticas, sin llegar a ser inferior al 60 % el primer año de contrato o al 75 % el segundo año, del salario de un trabajador con iguales funciones.

La duración de las prácticas se contará como antigüedad en la empresa, por lo que si, al acabar el contrato, el trabajador continuase en la misma empresa, no procederá un nuevo periodo de prueba.

El contrato para la formación y el aprendizaje

La característica diferenciadora del contrato para la formación es que combina actividad laboral remunerada con la enseñanza. Alterna trabajar y estudiar.

Está dirigido a personas que se encuentren entre los 16 y los 25 años y que estén cursando una formación profesional. Este límite de edad no se tendrá en cuenta para casos de personas con discapacidad o colectivos en riesgo de exclusión social siempre que sean contratados por empresas de inserción cualificadas y activas.

Su duración mínima será de 1 año y la máxima de 3 años, aunque por convenio colectivo estos tiempos pueden variar según las necesidades de cada empresa, sin ser inferior a 6 meses ni superior a 3 años. Si se celebra un contrato con una duración por debajo de lo establecido, este se podrá prorrogar hasta dos veces. Como en el contrato anterior, las situaciones de incapacidad temporal se tendrán en cuenta.

Una vez terminado el contrato, no se podrá volver a contratar a un trabajador por esta modalidad, en la misma o en distinta empresa, excepto si se realiza por diferente cualificación. Tampoco cuando el trabajador haya desempeñado el puesto objeto del contrato en esa misma empresa por más de 12 meses.

La formación relacionada con el contrato debe recibirse en un centro formativo o en la misma empresa si esta dispusiera de los elementos necesarios (instalaciones, personal). La actividad realizada en la empresa debe estar vinculada con la formación recibida y así deberá justificarse al expirar el contrato.

La cualificación adquirida mediante este contrato se acreditará conforme a la Ley y el trabajador podrá solicitar a la Administración correspondiente su certificado de profesionalidad, título de formación profesional o acreditación.

El tiempo dedicado a trabajo efectivo debe de ser compatible con la actividad formativa, por lo que no podrá superar el 75 % el primer año, o el 85 % el segundo y tercer año, de lo previsto en el convenio colectivo para la jornada máxima o la jornada máxima legal.

Estos trabajadores no pueden realizar horas extraordinarias, ni trabajos nocturnos ni a turnos.

Su retribución se determinará según el tiempo de trabajo efectivo, pero nunca podrá ser menor al salario mínimo interprofesional en proporción con el trabajo efectuado.

El contrato de formación y aprendizaje abarca todas las situaciones protegibles y prestaciones de la Seguridad Social.

La duración de las prácticas se contabilizarán como antigüedad en la empresa, por lo que si, al acabar el contrato, el trabajador continuase en la misma empresa, no procederá un nuevo periodo de prueba.

 

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El contrato indefinido

Es el que se celebra sin límite de duración.

Puede llevarse a cabo de manera oral o escrita y da lugar a muchos incentivos para la contratación.

Si, cuando sea exigible la formalización del contrato por escrito, esto no se realiza, se presume que el contrato se ha celebrado por tiempo indefinido y a jornada completa, excepto que se presente prueba en contrario. Cualquiera de las partes y en cualquier momento de la relación laboral se puede exigir que se formalice el contrato por escrito.

Se convertirán en trabajadores fijos quienes no hayan sido dados de alta en la Seguridad Social una vez finalizado el periodo de prueba o plazo igual, salvo que de las actividades a realizar se deduzca su temporalidad.

Debe comunicarse al Servicio Público de Empleo el contenido del contrato en 10 días desde su celebración.

Dentro de los contratos indefinidos se distingue otra modalidad.

El contrato fijo-discontinuo

Su existencia se debe a los incrementos de trabajo que sufren las empresas cíclicamente, sin fecha ni duración determinada.

Se debe formalizar por escrito de la forma establecida en la ley. En él debe fijarse, aunque sea aproximadamente, la duración del trabajo, la jornada laboral, la distribución del horario y el orden de llamamiento del convenio colectivo.

El contrato a tiempo parcial

Debe realizarse por escrito y en él debe fijarse la cantidad de horas de trabajo contratadas, siempre inferior a la jornada de un trabajador a tiempo completo, y su modo de distribución según el convenio aplicable.

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Se puede celebrar por un tiempo indefinido, para funciones fijas y constantes de la actividad habitual de la empresa, o por un tiempo determinado.

Si la jornada diaria de este contrato es partida, solo se realizará una interrupción en ella, salvo que el convenio dicte cosa distinta.

Estos trabajadores no podrán llevar a cabo horas extraordinarias, y si se hacen, el total de horas extraordinarias y horas complementarias, pactadas y voluntarias, no podrá superar el límite fijado en el contrato. Para un mayor control, la jornada será registrada y entregada al trabajador junto con su salario. Es obligatorio para el empresario conservar estos registros durante cuatro años.

Los trabajadores contratados bajo esta modalidad tienen los mismos derechos que los trabajadores con contratos de tiempo completo.

La transformación de un contrato de tiempo parcial a uno de tiempo completo, o al contrario, es una decisión voluntaria del trabajador, de forma que no puede imponerse. Si el trabajador rechazase el cambio no puede verse perjudicado. El empresario deberá informar a sus trabajadores de las vacantes existentes para que estos manifiesten su voluntad.

El periodo de prueba para los técnicos titulados no durará más de 6 meses, para quienes trabajen en empresas con menos de 25 trabajadores, no durará más de 3 meses y para el resto no durará más de 2 meses.

En caso de que el contrato tenga una duración determinada y una vez cumplido este plazo, si el trabajador continúa trabajando en la misma empresa, el contrato se presumirá prorrogado por tiempo indefinido.

El contrato temporal

Es el contrato que tiene determinada su duración.

Puede establecerse para jornada parcial o completa. Solo podrá realizarse verbalmente cuando su duración no vaya a superar las cuatro semanas y la jornada completa.

La temporalidad puede darse por múltiples razones: por ser su propósito una incentivación del empleo, por ser para una función particular, o para obra o servicio determinado, por circunstancias del mercado, por interinidad, por estar dirigido a menores y jóvenes internos en centros o penados en cárceles.

Si la contratación temporal se usa injustificadamente, se transformará en indefinida.

Adquirirán la condición de trabajadores fijos, aquellos que en 30 meses sean contratados más de 24 meses para el mismo puesto o distinto, en la misma empresa, enlazando dos o más contratos temporales de duración determinada. Igual ocurrirá en caso de sucesión o subrogación empresarial.

Otros tipos de contrato:

El contrato eventual

Al ser eventual atiende a circunstancias del mercado como puede ser una acumulación de tareas o un exceso de pedidos.

Las actividades para las que se pueden contratar trabajadores eventuales se fijan por convenio.

Debe realizarse por escrito y describiendo la causa que lo motiva.

Durará máximo 6 meses aunque se puede modificar por convenio.

El contrato de obra y servicio

Se utiliza para tareas o servicios muy determinados, que tienen su sentido dentro de la empresa y que están limitados en el tiempo.

Al formalizarlo por escrito se deberá puntualizar en qué consiste el servicio.

Su duración será la necesaria para realizar la obra aunque nunca podrán superar los 3 años, ampliables solo 1 año más por convenio.

Su retribución coincidirá con lo fijado por el convenio.

El contrato de interinidad

Es común que este contrato sirva para cubrir un puesto mientras se desarrolla un proceso de selección como una oposición. También puede utilizarse para sustituir a trabajadores que tienen derecho a la reserva de su puesto de trabajo mientras están de baja o en excedencia.

Debe formalizarse por escrito e incluir los datos del sustituido y la causa de la sustitución, o el puesto a cubrir tras el proceso de selección.

El periodo de prueba para los técnicos titulados no durará más de 6 meses, para quienes trabajen en empresas con menos de 25 trabajadores, no durará más de 3 meses y para el resto no durará más de 2 meses.

Su duración total será la del tiempo del derecho a reserva del puesto o todo lo que dure el proceso de selección con un tiempo máximo de 3 meses.

Su retribución coincidirá con lo fijado por el convenio.

Al reincorporarse el trabajador, al extinguirse el plazo para la reincorporación, al desaparecer la causa que da lugar a la reserva del puesto o al acabar el proceso de selección, este contrato expirará. Si el interino continúa trabajando después, se considerará que tiene contrato indefinido.

El contrato de relevo

Es un contrato que se celebra con el fin de cubrir el tiempo de trabajo que otro trabajador ha dejado libre por jubilación parcial, o bien para sustituir a trabajadores que ya han cumplido la edad de jubilación ordinaria. Para ello, el trabajador que se desea jubilar debe solicitar a su empresa una reducción de jornada y salario.

Está dirigido a personas desempleadas o con un contrato de duración determinada en la empresa.

Su duración puede ser a tiempo parcial o a jornada completa, así como completar la jornada del trabajador que se jubila o coincidir con la de él.

Este contrato expirará cuando el trabajador reciba la jubilación total.

El contrato de grupo

Se celebra entre el empresario y el jefe de un grupo de trabajadores, que los representa. El empresario no adquiere deberes ni derechos frente a cada uno de los que forman el grupo, sino solo frente a su jefe. Por esta razón, es el jefe quien adquiere las obligaciones con su grupo de trabajadores.

Su duración será indefinida o determinada y se podrá formalizar por escrito o verbalmente.

Hay que distinguir esta modalidad de contrato con el llamado “trabajo en común” mediante el cual el empresario encarga un trabajo común a un grupo de sus trabajadores. En este caso, el empresario sí adquiere deberes y derechos con respecto a cada trabajador individual.

El contrato a distancia

Dirigido a trabajadores que realizan sus funciones desde casa o similar, alternándolo con su presencia en la empresa.

Se debe realizar por escrito.

Recibirá, como mínimo, la retribución fijada para su grupo profesional y sus funciones y se benefician de la protección de seguridad y salud establecida por la ley, así como de los derechos de representación colectiva.

Más Información:

Aquí puedes encontrar una extensa guía que el SEPE (antiguo INEM) pone a tu disposición:

Guía tipos de contrato de trabajo

En ella podrás consultar en profundidad los tipos de contrato comentados en este artículo y obtener información sobre los diferentes tipos y subtipos.

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